Mucocele
Tratamientos
Mucocele
Clínica Dental Hamille Tokio
El mucocele es una hinchazón que aparece en el labio o en el interior de la mejilla, causada por la acumulación de saliva. No lo reviente usted mismo: primero compruebe su estado.
¿Qué es el mucocele?
El mucocele se forma cuando el conducto de una glándula salival menor se lesiona u obstruye, y la saliva se acumula en el tejido circundante. Es más frecuente en el labio inferior, y puede presentarse como una hinchazón blanda, a veces de tono azulado. Aunque disminuya de tamaño, puede volver a hincharse, y es necesario distinguirlo de otros bultos.
Características frecuentes del mucocele
Hinchazón del labio o la mejilla
El dolor suele ser leve, y a menudo se nota primero como una hinchazón blanda.
El tamaño puede cambiar
Aunque se rompa y se reduzca durante un tiempo, puede volver a aparecer en el mismo lugar.
Hábito de morderse y traumatismos
El hábito de morderse el labio, una caída o el contacto con los dientes o un aparato dental pueden a veces desencadenarlo.
Causas del mucocele
Hábito de morder e irritación por la mordida
La causa más frecuente es morderse sin querer el labio o el interior de la mejilla al comer o hablar. Esto lesiona el conducto de una glándula salival menor situada bajo la mucosa, por lo que la saliva se filtra y se acumula en el tejido circundante, formando un mucocele. Si tiene el hábito inconsciente de morderse el labio, puede reaparecer repetidamente en el mismo lugar.
Fricción por la posición de los dientes o por aparatos
Tener dientes prominentes, una mordida invertida o dientes puntiagudos facilita morderse el labio o el interior de la mejilla, lo que aumenta la posibilidad de lesionar la mucosa. La fricción continua de una dentadura postiza o un aparato de ortodoncia sobre la mucosa es también una de las causas de daño en el conducto salival.
Cambios en las glándulas salivales relacionados con la edad
Este tipo de mucocele es frecuente en personas mayores, y está relacionado con que, al aumentar la edad, los conductos salivales se obstruyen con más facilidad. Los cambios en las características de la saliva, o la formación de cálculos salivales dentro del conducto, pueden a veces dificultar el flujo de la saliva.
Opciones de tratamiento
Las opciones disponibles varían según el tamaño, el tiempo de evolución y si reaparece de forma repetida.
Seguimiento
Si el quiste es pequeño y no causa dolor ni afecta a la vida diaria, a veces se opta simplemente por hacerle seguimiento. Puede romperse de forma espontánea y reducirse durante un tiempo, pero el conducto salival suele seguir obstruido, por lo que puede reaparecer en el mismo lugar.
Extirpación del quiste
Si el quiste aumenta de tamaño o reaparece de forma repetida, se extirpa bajo anestesia local, separándolo del tejido circundante. Eliminarlo con cuidado, sin dejar restos de la pared del quiste, es la clave para prevenir la recidiva. La zona de incisión se sutura, y los puntos se retiran aproximadamente entre 1 semana y 10 días después.
Extirpación de la glándula salival responsable
Extirpar solo el quiste a veces no evita que reaparezca, por lo que en ocasiones se extirpa también la pequeña glándula salival responsable. En la boca hay un gran número de glándulas salivales, por lo que se considera que extirpar una de ellas tiene poco efecto sobre la producción de saliva.
Cauterización con láser
Para quistes pequeños, también puede emplearse la cauterización con láser para vaporizarlos. La ventaja de este método es que produce menos sangrado e hinchazón posoperatoria, aunque no siempre resulta adecuado para quistes grandes o de ubicación profunda.
Proceso del tratamiento
Anamnesis y exploración
Comprobamos desde cuándo apareció, cómo ha cambiado su tamaño, y si hay dolor o algún traumatismo asociado.
Explicación del plan de tratamiento
Según el tamaño y el tiempo de evolución, le explicamos si conviene hacer seguimiento o proceder con el tratamiento.
Información sobre el tratamiento necesario
Tras comprobar el tiempo de evolución y el tamaño, si es necesario un tratamiento, le explicaremos cómo podemos atenderlo en nuestra clínica o, si procede, le derivaremos a un centro médico asociado.
Control posterior
Comprobamos cómo cicatriza la herida y si hay alguna recidiva, y, si existe algún estímulo que la provoque, tomamos las medidas correspondientes.
No lo reviente: consúltenos
Pincharlo o apretarlo usted mismo puede causar infección o sangrado. Si se vuelve duro, crece de forma repentina, sangra o no se cura durante mucho tiempo —cualquier cosa distinta del cuadro típico de un mucocele—, si es necesario, le derivaremos a un centro médico asociado para que le hagan un examen.
Preguntas frecuentes
Q1. ¿Los niños también pueden tener mucocele?
Sí, los niños también pueden tener mucocele. Es especialmente frecuente en adolescentes, y a veces se debe a morderse el labio en clase o mientras juegan. Si le preocupa, le recomendamos acudir a consulta cuanto antes.
Q2. ¿Queda una cicatriz visible después de la extirpación?
La mucosa del interior de la boca cicatriza con rapidez. La marca de la sutura puede notarse durante un tiempo, pero se va atenuando con el paso del tiempo. Como la incisión se realiza en el interior del labio, se considera que la cicatriz apenas se nota desde fuera.
Q3. ¿Hay bultos parecidos al mucocele?
Los fibromas, lipomas y hemangiomas son bultos de aspecto similar. Es importante confirmar el color, la dureza y el tamaño antes de emitir un diagnóstico. En casos muy raros puede tratarse de otra afección, así que si nota algún cambio, le recomendamos someterse a un examen.
Q4. ¿Puede convertirse en cáncer?
El mucocele es un bulto benigno, y se considera que el riesgo de que se transforme en cáncer es bajo. No obstante, como a veces es necesario distinguirlo de otros bultos, si no cambia durante mucho tiempo, sigue creciendo o se nota un bulto duro, le recomendamos someterse a un examen por precaución.
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